Mauricio Governatori y sus tres esculturas sobre la paz y la creación

La mano por la paz es una emblemática escultura que sugiere el amor por la paz y el trabajo, sostiene el artista italiano Mauricio Governatori.

La mano por la paz y la Familia por la paz son dos esculturas emblemáticas del pintor y escultor italiano Mauricio Governatori, instaladas en la Universidad Politécnica de Nicaragua, institución académica que promueve la paz social y las artes.

La escultura Familia por la paz fue creada por Governatori junto al escultor nicaragüense Ricardo Gómez.“Esta representa a un soldado que regresa de la guerra con el deseo de vivir en paz con su familia”, dice este artista italiano.

Recuerda que la idea de este proyecto escultórico surgió en 1985, “después de una masacre de campesinos desarmados en el pueblo de Achuapa, de parte de contras”.

El boceto permaneció por muchos años en el estudio de Governatori en Italia, y fue solo materializado en 2007.

La mano por la paz

La otra emblemática pieza es La mano por la paz (2014) tratada en cemento, marmolina y acero. Según su creador, sugiere el amor por la paz y el trabajo.

Su idea, explica Governatori, surgió cuando observó a su nieto jugar a la orilla del mar con unas cáscaras, entonces percibió la inocencia y la belleza, pero al mismo tiempo pensó que estas mismas manos inocentes podrían convertirse en violentas en un futuro.

 

En ese sentido, las manos de los adultos deben ser las manos de trabajadores que optan por la paz.

Y por eso agregó palomas revoloteando a su alrededor, sugiriendo simbólicamente “una nueva vida, amable y fraterna”, destaca el escultor.

La mano también está vinculada con el cuerpo y la mente, dice el escultor, lo que indica que en su conjunto expone un “desarrollo de los pensamientos y las artes”

Creación y libertad

El año pasado este mismo artista concluyó su escultura Luces y colorido en la creación de Dios.

Y es vista por el artista como una “una hermosa experiencia de colaboración en la máxima libertad de expresión”.

Mide ocho metros de alto y fue realizada en acero con malla expandida y mosaico de cerámica industrial.

“El significado de la obra deriva de un pasaje de la Biblia, en la parte superior: el Origen, cuando Jehová creó la tierra, el agua, las estrellas, el sol y la luna. Y cuenta con movimientos de elementos, donde la cruz representa la presencia de Dios en nuestra tierra y la justicia divina”, explica el escultor.

En la realización de estas piezas, además de Gómez, le han acompañado Sergio Serrano y Sócrates Martínez.

Escultura, Familia por la paz. LA PRENSA/Cortesía

Arte por la espiritualidad

Para el arquitecto Federico Matus, estas piezas aluden a la paz y la espiritualidad.

“La escultura sobre La familia y la paz está contextualizada en años de la guerra, y cobra valor al destacar el núcleo la familia basado en la paz y unidad, y no pierde vigencia”, señala Matus.

En tanto, la escultura de La mano por la paz “tiene un sentido de conexión entre el hombre, su vida, espiritualidad y armonía”, añade.

Asimismo, dice que esta pieza actualmente cobra mayor fuerza por su relación con la naturaleza.

Y la última pieza concluida a finales del año pasado, de tendencia a lo geométrico, destaca “por su dinámica de movimiento visual”, que de alguna manera recuerda el estilo del muralista mexicano David Alfaro Siqueiros, el cual invitaba al espectador tener lecturas de las obras desde varios ángulos.

 

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